Semana del 13 al 19 de noviembre

Semana donde nos atrevemos a pronunciar la palabra Respeto. Lo pides para ti a quien te atropella y también para quien lo merece, cuando descubres algo asombroso en alguien que no habías percatado detalles. Semana donde también respetas lo que no sabes y le tienes respeto a los obstáculos y conocimientos que te desafían. Semana para respetar el poder de tus ganancias, al confirmar que mucho de lo que te rodea está lleno de interés y poca honestidad. Tal vez, es el momento de dejar de jugar a los espejos. En tu interior también hay mucho brillo en temas de tu vida donde ya no tienen importancia (pero lo fueron para llegar hasta donde estás). Has ganado mucho y con eso tu debes es disfrutar de tus talentos, lejos de la intención de ser quien brilla por sobre los demás.
Semana de respetos, de esas donde uno calla y se vuelve humilde ante la soberbia que empoderamos cuando creemos ser capaces de vencer promesas al viento. El respetarse es aprender a no sobreprometer nada que no haya sido desafiado primero. Entonces, respetas a tu adversario como respetas tus limitaciones. Cuidado, que el contrario te respeta y se ha preparado igual que tu.
Semana para comprender que vinimos a esta existencia con la inteligencia suficiente para potenciar lo que nos rodea y darle asombroso valor. Y luego de la realización, vinimos a disfrutar de esta creación. Y en esta acción-reacción se basa el principio de abundancia, donde aportas y fortaleces tus intereses como los demás hacen lo mismo por sí y por todos. Y se nos olvida respetar cada valor de cada cual, porque olvidamos respetar el hecho de que todo está para disfrutarse y admirarse. Y olvidamos que la riqueza, el talento, el potencial, la fuerza, la motivación y el emprendimiento son producto del gozo de actuar en el mundo. Uno es suficientemente abundante y no se respeta a si mismo, sino que reemplazamos esos valores por sufrir e insistir en caminar parecido a otros por lugares donde tal vez no queremos, pero creemos que el respeto es la admiración, sin respetarnos ni admirarnos a nosotros mismos.
Semana para comenzar un hobby, un interés, un pequeño camino que se ofrece sin destino y sin finalidad, algo sólo para ti, algo que llevarás en tu interior. Así, puede que sea en el ámbito de tus actividades, como en el de tus diversiones. Crecerá y reirás con él si la emoción, las ganas y el disfrutar están presentes. Si quieres, lo transformarás en abundante para ti o para los demás. Lo que importa es que estos inicios son paso a paso, y ya eres lo suficientemente inteligente para comprender que ahora gozarás cada etapa, sin sufrir la siguiente.
Te respetarás. Semana para entender que los laberintos de la semana pasada te han dejado sensible y que ahora tienes la herramienta de la intuición totalmente abierta. Semana para respetar los tiempos y los procesos para predecir enemigos y enemistades, malos entendidos y pequeños o grandes accidentes. Semana donde te vuelves cauto porque ese radar que ahora mira las consecuencias está en una fase muy activa. De la misma manera, semana para reconocer que eres amado y admirado, tal vez no por quien te interesa realmente. Agradecerás cada gota de sentimiento, como ahora tu serás honesto y respetarás el quehacer y sentir del otro ofreciendo sinceridad. Respetas y te respetan.
Pero sobretodo, es una semana donde aprendes los límites y las intenciones de los demás, donde hicieron, dijeron o actuaron de determinada manera y aún cargas con el resentimiento de no poder soltar aquello que trae consecuencias hasta estos días. Aprenderás a respetar la intención de cada cual y obtener la sabiduría de no dar importancia a eso que cada cual tuvo su motivo. Aprenderás a respetar los motivos de otros, pero entenderás que el sentir significa distancias, y sabrás ponerte al resguardo o a la distancia indicada, donde tu ego aprenderá a vivir fuera del territorio ambicionado, del aplauso esperado, fuera de la admiración exagerada y desproporcionada, y sobretodo, lejos de los falsos brillos, aprendiendo -a veces a golpes- que los brillos más peligrosos son los que uno decora y pule en el interior del corazón, volviéndote devoto a falsas imágenes, falsos talentos, falsos logros que sólo sirven para tu falsa manera de creer que es la felicidad. El respeto comienza por casa, y comienza por la honestidad de tus talentos. Y esta semana, nos respetamos a nosotros mismos, fortaleciendo eso que sabemos y resolvemos. Y desde esa certeza, volveremos a decorar nuestras virtudes para sólo ser admiradas por cada cual. Como el otro está en el mismo proceso, respetarás cada etapa de quien te rodea, sin emitir juicio, sin opinar si no te lo piden, para que en el mañana se vuelvan alianzas honestas de quien vendrá a admirar tu palacio con el corazón abierto, con los brazos llenos de honestidad. Y compartirás verdades para reír por sus diferencias y no por sus poderosas imposiciones de de poder. Porque de diferencias se hace la virtud, tal como la mano izquierda, en silencio y respeto, conoce los triunfos de la mano derecha. Lo más divertido, es que ambas manos lavarán la cara.

Semana del 6 al 12 de noviembre

Semana de emociones a flor de piel. De comprender que el equilibrio está en el sentir que gobierna tus actos. Semana donde sale a la luz revelaciones que te indican el camino. Semana de silencios que permiten hablar con tu alma, y esta te regala tus verdades. Semana para terminar y concretar, así damos paso a nuevos momentos. Semana de toma de conciencia de que no es un final de año, sino un inicio de nuevas aventuras, de las buenas en medio de transformaciones totales.

Semana para entender que todo funciona por emociones. Y confirmas que tu irritabilidad, como tu ímpetu y tus ganas están gobernando el presente. Algunas de estas emociones se ofrecen al cuerpo creando dolencias o situaciones donde la emoción quiere resolver de alguna manera. Nada más hermoso que explicarse la fatiga, la rabia, la desolación como una manifestación de tu emoción que ya quiere que decidas cambiar de rumbo o pongas fin a esos pensamientos que sólo te torturan y tanto placer te ofrecen. Porque el sufrir es adictivo hasta que conoces el gozo, una adicción que camina hacia la felicidad interna al sentirte pleno, estable, contento y sobretodo, compasivo contigo mismo, al punto de no necesitar nada, pero desear todo. El gozo es el equilibrio entre conciencia y verdad personal, entre sentir y hacer, sin necesidad de tener que amar en el hacer y sin necesidad de ahogarse en el sentir. No necesitas hacer algo por el otro para decirle que lo amas. Sólo necesitas contentarte internamente y disfrutar de la quietud o el ritmo más pausado. El gozo, es esa asombrosa emoción que nos revela algo que se instala como creencia y que te permite sonreír aceptando todo, pero a su vez, creando voluntad para tus actos.
Semana donde sale a la luz lo postergado o evitado durante meses, o tal vez años. Llega el momento de tomar conciencia y aceptar que has ganado o perdido, que te has alejado o que te has acercado demasiado. Y esa revelación hace que te hagas cargo de ti y de tu pensar, pues nadie te ha querido dañar o nadie ha querido ponerte en riesgo. Uno solo se castiga y uno solo se perdona. Semana en donde aceptas que tus pérdidas se deben a tu dejar de actuar o a tu exagerada manera. Pero aceptas que conoces el camino de la ganancia y la abundancia mediante el gozo de sentir el deseo. Semana para crear valor en tus actividades y observar que el crear valor para otros no te hace más valioso, sino que eres parte del valor del otro. Y tendrás que decidir si ese es el valor que te agrada, sintiendo que te valoran, o decides iniciar tu propia historia de valor.
Semana de silencios, de esos que uno viaja al interior de su corazón a encontrar respuestas. ¿Cómo encontrarlas? haciendo preguntas -responde el sabio que vive dentro de ti-. En cada pregunta hay un miedo o una duda, y la inspiración que surge a continuación -que suele no ser en palabras, sino en sutil voluntad- es la respuesta en forma de impulso que consideras o no. Pero todo te es revelado y aprendes el lenguaje de lo silencioso, de lo delicado de tus intenciones. Te hace sabio y revelas los misterios que rodean tu quehacer y tu sentir de este momento. Si sabes oír las respuestas, la sabiduría devela los opuestos, simplifica los misterios y destruye tus temores y tus dudas, sintiendo la fuerza para tomar la certeza. Tener certeza no es tener la razón, sino tener la voluntad para elegir entre opuestos sin reclamar, sin arrepentimiento, sin sensación de perder.
Semana de terminar y poner en concreto lo que iniciamos en octubre. Semana donde la pasión y los vínculos creados o aumentados en el mes anterior, tienen un resultado que celebra la culminación de algo, que tal vez ya no nos llena de emoción, o tu emoción no es comprendida por los demás. Sin embargo, sientes confianza y empoderamiento personal. Semana para encontrar en el silencio el entendimiento y simplificar hasta la risa cada suceso. Nos espera un final de año que no es otra cosa que comienza. Es un final lleno de iniciativas que sólo prometen buenas cosas en medio de cambios tan profundos, tan grandes, tan inimaginados, que sólo tu certeza, tus ganas, tu pasión y tus creencias reconstruirán los pasos a seguir, porque si miramos las pistas del entorno, todo huele a transformación o destrucción (según como quieras verlo). Pero en medio del caos, el universo siempre se ha fascinado con la creación de algo más grandioso, más poderoso o más deslumbrante. Más que la preparación del espíritu para esos momentos, es el momento de celebrar por adelantado las grandes aventuras que se vienen con huracanados vientos. Buen viento, navegante. Buena vida, alma dichosa.

Semana del 30 de octubre al 5 de noviembre

Semana para recibir sorpresas de esas que no se pueden tocar, sino medir sus impactos. Sorpresas que no asustan, sino revelan. Semana para terminar de conocer el nuevo otro lado de cada cual, donde ya terminan las decepciones y donde puedes contar con nuevos aliados y desconfiar de otros. Semana donde te ves recordando situaciones que no volverán, pero está la invitación a celebrar lo nuevo. Semana para cobrar regalías y premios, resultados y aplausos por lo realizado, que no son el final de un proceso, sino el aire fresco de lo nuevo que ya se presenta con la luna llena de esta semana. Semana para enterrar lo inerte y resucitar con lo renovado de cada ser.
Semana para decidir por la razón de continuar o iniciar un proyecto. Tal vez, sin saber qué será, es momento de decidir si juntarás la fuerza para emprender un destino. Es el último momento de este año para abandonar lo que no nos gusta para iniciar eso desconocido que nos apasiona. No todos podemos asumir esa responsabilidad irresponsable, pero es el momento donde cada uno a su medida, abandona lo que no gusta por lo que parece más amable. Allí aparece la sorpresa, el premio, el retorno, esa energía que necesitábamos para comenzar. Son evidentes las señales de que es el momento de comenzar. Ahora decidir es lo importante. Incluso decidir no comenzar.
Semana para confirmar que estás vivo y que celebras la vida. Y la manera elegida es compartir con quien amas o con quienes consideras tu familia. Aparecerán amigos o amigas del alma que se integran a tu círculo. Semana para entender que los “tuyos” no necesariamente son los que se dibujan en tu árbol genealógico, sino que son los que consideras cercano a tu corazón. Semana para bendecir a los que llegan de lejos para compartir. Traen noticias que se vuelven señales luminosas acerca de la pasión que emprendes. Es una semana donde las sorpresas son pistas muy valiosas, tesoros que se vuelven la potencia de tu nuevo ser.
Semana para descubrirnos que llevamos unas semanas intentando mantener el espíritu de lo que no somos. Y nos hemos enojado con lo que no se repite como queremos, o no sucede como pensamos. La rabia ya demuestra que vives de otra manera. Todo cambió, desde las máquinas que facilitan tu vida, hasta las maneras de cómo entender el presente: la patria ya no es el territorio, el dinero no es el valor, la familia no es lo incondicional, Dios no es lo supremo. Pero sin sentirnos perdidos ni desconcertados, vamos eligiendo capítulos para entender la nueva manera que demuestras que eres elegido por ti para continuar. Y el silencio de tus decisiones comienzan a coincidir con los nuevos que te acompañan, con los nuevos que han elegido como tu. Y la sorpresa de asombrarte de cómo los desconocidos parecen más predecibles y amables que los conocidos de siempre. Dejas la piel y aceptas el nuevo momento, el nuevo presente, el nuevo ser que eres. Allí está el nuevo Dios, que es el mismo pero renovado en ti. Allí está el asombro que se instala como tu nueva sensación espiritual. Allí está tu sabiduría interior que abre las puertas sin miedo, porque el miedo es la herramienta de los demás para dominar tu ímpetu, vocación que desde hoy es inmune al temor, al dolor y a la angustia del pasado. Nada más delicioso que confirmar que todo lo nuevo no te hará sufrir, sino que te invita a pintar con nuevos colores y emociones que ahora tu eliges, y ya no te dejas influenciar por quienes desean que seas como ellos, que elijas como ellos, y peor aun, que decidas y trabajes para ellos.
Hay revoluciones inesperadas que no cambian los mapas. Y son esas las que más confunden a los aún congelados en la manera de gobernar por el temor y la angustia. Porque cuando ya no tienes miedo, caminas por ti, y no por canciones extranjeras que no te identifican.

Semana del 23 al 29 de octubre

Semana para disfrutar de uno y lo que has conseguido paso a paso. Tal vez producto de tu plan o de tu esfuerzo. Lo importante es disfrutarlo y entender que lo inteligente es mirar tu camino y no las sombras que ofrecen las riquezas y logros de los demás, pues estamos en días donde Escorpio nos muestra los dos lados de las cosas. Y a veces nos fascinamos con el lado que retrasa, que posterga y que obstruye. Es el lado de la comparación de verte menospreciado al tener o ser del otro. Ese lado es seguramente lo que no te deja ganar como mereces, conseguir lo que deseas, avanzar como sueñas y vivir como gozas. Pero sobretodo, es una semana donde afloran sentimientos de recelo, porque ves que a tu lado pasan las oportunidades que otros toman y que tu no puedes guardar en tus manos.
¿Será que desde pequeños te enseñaron sólo a ahorrar para ser alguien, y no a ganar para disfrutar de uno mismo?. Y esta pequeña comprensión puede hacer una gran diferencia al momento de entender que te has envuelto en la envidia de desear lo del otro, de querer otra manera que los demás tienen, de compararte con los falsos brillos, ocultándote en las sombras de la frustración y la rabia, cuando no te has hecho cargo del acto de iniciar tu propio camino, y no has decidido hacer para ser lo que sueñas. En parte eres responsable de ello, y esta envidia te muestra lo que no te dieron y lo que no has ido a buscar. Tal vez los demás no son felices en sí mismos, pero gozan cada detalle de su actuar en el mundo. Y eso los hace sentirse satisfechos. Y tal vez tus ojos -cegados de envidia, rabia y frustración-, ven que no has aprendido a valorar tus sueños, y prefieres medirte con las monedas de otros, con las suertes de los demás, con los destinos de quienes han elegido por sí mismos, los que han elegido comenzar con decisión, sin miedos, sin culpas y sin vergüenzas. Porque en los brillos con que mides tu envidia no encuentras el camino a seguir para cercarte a ese destino. Ahora aprenderás que son las decisiones lo que permite iniciar, y no postergar.
Semana para pensar que si buscas trabajo para ganar dinero, sólo llegará lo que te crea frustración y lo que conoces como sobrevivencia. Pero si buscas ese espacio para desarrollar tus talentos, requiere de tu esfuerzo de enumerar las cualidades de tus virtudes, y luego buscar en lugares nuevos donde tus joyas pueden ser apreciadas. Si buscas trabajo, te darán trabajo. Si buscas desafiar tus talentos, te darán esos desconocidos espacios para sentir que brillas ante ti mismo. Y está lleno de cosas nuevas que no has realizado nunca, y gana quien se atreve a realizar lo que no sabe, lo que no conoce y lo que con humildad aprenderá para desafiarse con alegría. Y allí, en ese justo espacio, aprendes a elegir mirar tus sueños y tus caminos, y no la manera de cómo los demás lo lograron, pues es fácil caerse ante la picazón que produce lo aventajado de los demás, los logros de los demás y las dichas de los otros.
En el amor, lo mismo. Semana para buscar la franqueza de los sentimientos únicos y no la experiencia de los demás, que te siguen mostrando que no tienes lo que quieres, y la razón es porque lo que quieres tiene el diseño de lo ajeno y que no es para ti, porque nunca has dibujado lo propio, lo que a ti te gusta, lo que te contenta, sino que has armado con trozos ajenos un muñeco parchado y desfigurado que no es más que la suma de las copias de tus envidias. Si buscas sentimientos, no busques a quien tendrá que agradecerte lo que le has dado o lo que lo has ayudado. Eso no es amor, eso es transacción.
Semana para contentarte contigo mismo. Semana para darte cuenta que antes buscabas algo que en verdad era la intención de parecerte a alguien que no eres tu. Semana para celebrar el que te han liberado de falsas promesas, de falsos amores, de falsas ilusiones que tu mismo alimentaste. Y semana para disculparse con el universo por haber creído en inocencia en esas intenciones que te llenaron de cólera y frustración. Y es el momento de agradecer que con conocimiento y conciencia, iniciarás tu auténtico camino. Sí, otra vez. Y lo harás miles de veces más, porque la tierra prometida no es un lugar en el mapa, sino el lugar que va dentro de ti, el paraíso que habita en el centro de tu corazón. Y si te parecen metáforas poéticas llenas de palabras manoseadas en libros de autoayuda, debo decirte que es cierto, en esos libros encontrarás estas frases, pero en la vida real también. Porque ningún ser feliz vive en casas decoradas por decoradores que conocen las modas. Ningún ser feliz trabaja en rutinas ni sufrimientos permanentes. Ningún ser feliz cree en la culpa, en el dolor y el dar hasta que duela. Si existe un ser feliz (y hay miles), éste vive sólo en lo que le parece auténtico. Y ese lugar puede parecerse a otros lugares, pero no lo construye con esa intención. Decidió vivir en lo propio. Y con el tiempo, intentarán copiar sus colores, sus mismas estaciones y etapas para llegar a donde está, seguirán a sus mismos maestros, escucharán sus mismos aplausos, y comprenderán que están donde mismo, porque el ser feliz no es un modelo con protocolos ni fórmulas probadas, sino que es ser uno consigo mismo, con sus propias decoraciones, con sus propios desafíos, con sus propios brillos que sólo uno sabe sonreír y brindar en silencio. Y ese ser feliz, sentado en ese sofá con los detalles y defectos que sólo él conoce, sentirá que es el momento de respirar profundo la plenitud de saber que todo tiene sabor a un sentimiento de gratitud. Dirá en su murmullo sonriente “gracias por ser quien soy, gracias por tener lo que sólo a mi me gusta, gracias por compartir con otros mi esencia, mi arte y mis visiones, que, erradas o no, son mías”. Y al día siguiente preferirá seguir admirando sus sueños y sus deseos, que quedarse en la gloria del conformismo, las alabanzas y las verdades sabidas. Esta semana, aprenderemos el Gracias por haber aprendido que todo se transforma, y deseo que seas el primero en transformar todo lo que te parece seguro, estable y verdadero, por otras seguridades, otras estabilidades y otras verdades. Porque todo tiene dos lados, y deseo que elijas el que se puede transformar en tu siguiente domingo de gozo, de satisfacción y de compartir el murmullo del gracias de gratitud.
2017-10-23 14.09.01Y me confieso como Fernando Araya: salió profundo este texto, y es en honor a la combinación de tan lindas cartas de Tarot que esta mañana me ha regalado el sol. Intento ser el más humilde de los aprendices de cartas de Tarot que no dejo de maravillarme ante tanta sabiduría que me regala día a día. Gracias por leer, gracias por seguir, gracias por compartir y gracias por atreverte a ser quien eres. Caminamos al destino de nuestras casas Sagadas, a la luz, a la iluminación. Lo agradezco de corazón.

Semana del 16 al 22 de octubre

Semana para aprender de tolerancias y temer a la terquedad y obstinación. Conoceremos lo mejor de los demás si somos flexibles y nos adaptamos a las nuevas condiciones. No significa que vienen días horrendos, pero los puedes transformar en días complejos de tensas negociaciones si no aprendes el arte de dar y recibir. Semana donde esa tensión que busca balance, no es más que el espejo de lo que hay en tu interior. Como es de tenso fuera de ti en tus relaciones, es dentro de ti en tus contradicciones. Y cuando vuelves flexible tu exterior, tu interior comienza a adoptar la coherencia en tus ideas y decisiones para que no siempre seas ese nudo de discusiones dentro de tu cabeza que nunca concluyen en nada.
Semana para aprovechar de negociar nuevas condiciones, lo que hace que el trabajo, los negocios, las actividades o los proyectos sean los más beneficiados. Sin miedo, atreverse a decir lo que uno cree y probar encontrar puntos de acuerdo, harán que se obtengan beneficios, tal vez no inmediatos, pero que harán que puedas tentar tus reales intenciones. Esto trae la osadía necesaria para ir por más, o cruzar las barreras psicológicas de la vergüenza o el miedo. Eres tan potencial en estos días que la verdadera vergüenza es no atreverse a lo propio, a las buenas ideas, a las aventuras, calculando que ese miedo no te deje sin oportunidades.
Semana para decir lo que no nos atrevemos a los amigos y a la pareja. Y no como búsqueda de conflicto, que ya sabemos que no es la clave de obtener más pasión. Sino que al decir lo que sentimos, la otra persona conoce tu interior sentimental. La sinceridad trae buenos dividendos. Y la osadía trae más, porque al atrevernos a mostrar nuestra pasión tal como es, crea lluvia de momentos inolvidables.
Semana para ir dejando el dolor del pasado, los malos recuerdos y los temores. La política, las negociaciones, los líderes y la manera de hacer sociedad están cambiando, y esta semana de pausa, notamos con fuerza las grandes transformaciones silenciosas que van sucediendo. Tomamos conciencia que los liderazgos tienen su propia comprensión, pero la clase que ha dominado no quiere dejar de aceptar que ha cambiado la manera de preferir el organizarnos como sociedad. Las patrias no tienen la relevancia de antes porque la patria es una denominación territorial más que una elevación de principios que uno daría la vida por ella, pero la injusticia a las minorías tienen la cobertura y el impacto mayor que uno toma posición cuando se enfrenta a ella. Es una semana para reflexionar sobre el poder, entendiendo que nos vamos desconociendo cada día más al como éramos, para conocernos cada vez más del que somos hoy. Y esto hace que los movimientos internos, es decir, el yo interno, la familia o el clan, la ciudad, los países, se enfrenten a discusiones de negociaciones en búsqueda de coherencia, donde habrán los arrogantes de siempre que con su prepotencia no les importa nada, hasta los analistas que describen el nuevo escenario donde vivimos.
Semana donde nos preparamos para estas revelaciones de autenticidad, donde estamos dispuestos a mostrar nuestras fragilidades y vulnerabilidad en medio de nuestra fuerza y nuestra valentía. Y como mi maestro me ha señalado en varias oportunidades, ser como la abeja que hace de su vuelo una experiencia bastante torpe y vulnerable, pero con la capacidad de producir el alimento perfecto. Eso somos, la dualidad entre fragilidad con fortaleza que esta semana podemos transformarnos en auténticos seres capaces de adaptarnos a los nuevos tiempos de amor, de amistad, de actividades y de espiritualidades, porque quien insiste en la rigidez del pasado, de piedra se volverá, pero quien aprenda a nadar en aguas tormentosas, marinero será.

Semana del 9 al 15 de octubre

Semana para entender que no estamos solos, y que para cada área de tu vida, hay aliados que saben escuchar y admirar cada paso que das y cada gota de lo que eres. Semana para decidir acerca del curso que toman las relaciones sentimentales y cómo los socios, compañeros o competidores potenciarán en ti esa destreza y talento que ya descubriste hace un tiempo. Porque sabes que lo que hoy vives está incompleto, y sin padecer de escasez, falta para tu satisfacción. Semana para conversar con quien es tu par y volver muy sinceras las manifestaciones y declaraciones, para que se pacten nuevas maneras de entendernos. Por lo mismo, semana de definiciones de tóxicas relaciones, donde decides poner fin a lo que te da náuseas o envenena tu mente con supuestos que te alejan de la realidad.
Semana para compartir ganancias o créditos. No todo es para ti, y trae desavenencias a tus socios o aliados, pasando por tu mente la mentira y la excusa para no dejar de ganar. Has calculado bien, pero no consideraste esos pagos extras que tendrás que hacer. Cada pago extra es el derecho a aprender a considerar detalles, pues de ellos se adorna el éxito. Semana para tener actividades rentables al ritmo colectivo y entender que cada proceso tiene tiempos y cadencias que hay que respetar. Por apurar, destruyes. Por detener, desmotivas. Por cambiar, enemistas, y por mentir, te condenas. Mantén tus creencias y sigue el paso de los asuntos. Tendrás que defender tu posición y tu visión para evaluar con quién cuentas realmente. A su vez, los demás harán lo mismo, y no tendrá que extrañarte quedar fuera o lejano de algunas oportunidades que no supiste llevar al ritmo colectivo. Sabes que tienes otras ideas, y que son meses donde la oportunidad de construir tu camino, o caminar uno distinto, está abierto.
Semana para comprometerte o para sellar los sentimientos con los diferentes vínculos que has establecido últimamente. Llama la atención que las amistades eternas van en retirada y toman más fuerza las nuevas que comprenden desde tu presente la voluntad y el sentido de tu ser. Las más antiguas tienen confusiones y reparos en tu largo proceso. Por eso, no te extrañe que las amistades más nuevas se sienten más leales y con la confianza para entregar el corazón sin miedo. Así, te alejas de quienes pesa el alma, y te acercas a quienes te animan. No necesariamente todas las amistades son para enamorar, pero es temporada de consolidación de lindas amistades que acompañan en la vida. Y si quedas mirando el pasado, perderás la huella del futuro que te invita a renovarte y ser nuevo, porque el que fuiste en el pasado ya no piensa, siente o actúa con toda la coherencia de hace unos años. Hoy estás en un profundo proceso de renovación de tus creencias y las antiguas amistades sólo ven tu pasado. Si se renuevan, participan en este presente que mira nuevos continentes y nuevas maneras.
Semana para estar consciente de que has buscado esa compañía que te aliente y te haga sentir vivo. Y ya has comprendido que la compañía no es para que sea el fuego que te apasiona, porque las compañías no son para ello. Las compañías son para acompañar y no para que hagan lo que esperas, o te den lo que necesites. Que no te engañen, somos naranjas completas. No deambulamos por el mundo buscando la mitad que nos falta. El único fuego que encandila es la compañía contigo mismo. Por lo que conocer la gran amistad que llevas dentro de ti se hace muy útil. Aprender a jugar solo, aprender a caminar solo, aprender a trabajar solo, aprender a estar solo, y aprender a decidir solo, son grandes ejercicios para estos tiempos. El amor no puede depender de otro. El sentir no te lo entrega quien tienes al frente, porque muchas veces no se puede dar lo que no se tiene. Primero alimentar el valor, el contenido, los sentimientos y la conciencia que tienes para poder entregar eso que sólo se da en forma de alegría y admiración. Darás lo que admiras del otro y darás lo que admiras de ti. Y de la misma manera, recibirás con gratitud, de esa con los brazos abiertos para que tu ser se reconozca en alegría. Pero si esperas que te den, si esperas que se haga lo que piensas o crees, si esperas que te den el valor que no tienes, la frustración, el vacío y la confusión se apoderarán de ti. Las personas se pierden porque esperan que les den eso que antes les daba placer en forma muy cómoda, hasta que comprenden que el único placer sagrado es darse a si mismos, a través de actividades, hobbies, aventuras o exploraciones a lo desconocido, o los viajes con sentido. El sentarse a esperar, aumenta el dolor y la desolación.
Semana de una profunda vocación de sensibilidad, de esa que revela el sentido espiritual que hay dentro de ti. Semana para darnos ternura y compasión espiritual al admirar nuestras creencias y celebrarlas en pequeñas cosas como reverencia a tus altares sagrados, o el agradecimiento mientras realizas una actividad que te sorprende estar realizando. La espiritualidad no necesita de templos, sino de asombros. Por lo que, agradecer el poder correr, trabajar, descansar o compartir, tiene un sentimiento de gratitud profundo a ese componente espiritual que permite o está presente en todo. Porque ese espíritu es mágico y ese asombro bate el corazón de conciencia, la misma que agradeces, la misma que honras, la misma que celebras en los altares del corazón.