Semana del 15 al 21 de octubre

Semana donde reconoces el límite de tu paciencia y corresponde que adelantes tus planes de acción, pues si dejas que la marea te lleve, nuevamente irás en retroceso sin poder avanzar de las redes de las intenciones de otros. Y a su vez, una semana donde te ves obligado a sacar de ti todas las verdades que mereces decir para volver a determinar tu posición y tu frontera, pues los demás querrán exceder los límites y tendrás que explicar a tu manera cuál es la línea que separa tu amor propio del que quiere aprovecharse un poco.
Semana para tomar conciencia de cómo eres invasivo con tus ideas y tus sentimientos, con tus actos y tus pensamientos, ya que no te das cuenta que tus creencias invaden el terreno de la expresión y el sentir del otro, y tendrán que decirte que estás cruzando la frontera de la privacidad o la frontera del respeto, tomando el centro de tu vida de una manera más sensata, ya que nunca te habían dicho tan directamente que tu ímpetu invade la libertad del otro. Y tendrás que ser maduro para darte cuenta y saber pedir disculpas aprendiendo la lección. A su vez, semana donde tendrás que ser muy directo acerca de lo que excede tu integridad para que los demás comprendan que cuidas tu integridad y tu ser ante la manipulación o el abuso de alguien. Si no limpias o no te limpian de esta energía, nunca comprendes que el centro sólo requiere de ti y de nadie más, y desde allí creas valor a quienes te rodean. A veces te lo tienen que decir, otras veces tienes que decirlo. En otras palabras, es una semana donde todos sinceran sus sentimientos y apreciaciones estableciendo el centro de cada uno para el bienestar de todos.
Semana donde tus sentimientos están impetuosamente expresados y gustas de manifestar irradiando a quien deseas dar tu corazón. Pero quien recibe esos sentimientos debe tener el corazón dispuesto a recibir, porque no se puede llenar una copa que está llena, pues rebalsa perdiendo el valioso sentimiento, o lo mezcla y lo confunde con el elixir anterior, tratándote como si fueras otra persona confundiendo tu esencia. Semana donde la sinceridad brota y armoniza en equilibrio la verdad de lo que realmente existe en cuanto a amistad, amor, sentimientos o enemistad.
Semana donde la franqueza hace que brille la riqueza de lo que buscas, enterándote del verdadero valor de las cosas, o de cómo has confundido la abundancia por capricho. Nada más agradecido con saber la verdad, y comprender que tu búsqueda de riqueza, bienestar o fortuna a veces se ha extraviado o has seguido bien el mapa de tu intuición. Lo sabrás con certeza y podrás levantarte ante las malas decisiones, o podrás confirmar la fuerza para seguir el camino de tu ambición, pues sin ambición nada podría tener voluntad, porque la voluntad está después de una idea que suspira a valor ambicioso tu corazón. Hasta Dios construye la voluntad desde su ambición, entendiendo que ésta es parte de su inmenso amor.
Semana donde lo divino huele por todas partes. Así en tiempos donde brota tu sinceridad, el universo y sus ángeles hace lo mismo, dejando huellas por todas partes. Si haces de tu día una meditación activa o una oración permanente, comprendes que hablas con la divinidad de mejor manera cuando estás en movimiento. Viniste a estar vivo y esta semana se valora la sensación de satisfacción o aprendizaje, para que te asombres de que hay trascendencia. Y seguramente tendrás que apreciar que aquí es donde puedes vivir el sentido espiritual más puro, porque cuando vuelvas al lugar de los ángeles ya no podrás tener la capacidad de decidir qué belleza, qué alegría, qué ambición o qué lección viniste a tomar para ti. Y en cada decisión, está tu voluntad que se llena de lo sagrado para que sientas en cada palmo de pie el calor de la energía que bendice tus pasos, y no tu quietud.

Semana del 8 al 14 de octubre

Semana para reconocer, estudiar, agradecer y determinar el contrario o el aliado. Semana para definir todo de nuevo y, en las nuevas reglas, hacer que el otro determine una posición clara y coherente. Semana para que los enemigos muestren sus armas y sus maneras, como también, semana para reescribir las definiciones de los aliados. Cuando dos partes definen sus participaciones, se crean vínculos poderosos que, por más que alguien quiera destruirlas, habrá siempre la fuerza de la alianza que resiste intenciones contrarias. De la misma manera, las enemistades se respetan y toman posición, declarando los límites permitidos, haciendo que quien está del otro lado, sepa que a este estás esperando con tu dosis conocida, y que el respeto hará que cada cual vuelva a su lugar, sin que alguien tenga que abandonar o retroceder. Cada cual en su lugar.
Semana para determinar que las alianzas son favorables para el enriquecimiento personal. ¿Cuál enriquecimiento? El que te da valor y te ennoblece en causas llenas de sentido y ambición. La alianza se vuelve tu mejor manera de crecer y de tomar con mayor seguridad lo que hará que seas grande. Por el contrario, quien corre solitario, las dificultades vienen como huracanes, porque entiendes que la alianza te da otros puntos de vista, te da propiedad y te da seguridad al potenciar tus fuerzas. Quien avanza en compañía, comparte el logro de saber que dos fuerzas son multiplicativas y no complementarias.
Semana para saber que la fuerza se gana de a dos por medio de los acuerdos en función de vulnerabilidades: tu flaqueza se potencia con la del otro. Pero de la misma manera, entender que la fuerza se pierde por la boca, pues son tus palabras las que ahora son evaluadas para cumplir tus promesas. Semana donde seas juzgado por haber sido ansioso en la manera de opinar o criticar, y es por esa razón la que se desvanece la alianza al tu fallar tu parte del acuerdo. A su vez, es una semana donde la honestidad se valora y puedes volver a realizar tus promesas para que la alianza sea sólida y duradera.
Semana para que el amor y los sentimientos se cumplan por medio de gestos y manifestaciones. Pero comienzas tu dando la primera señal, porque la ley de la fuerza de alianzas dice que eres tu quien debe comenzar por dar el primer paso, porque muestras tu verdadera intención y tu sinceridad. Y nada debe esperar recompensas, pues las alianzas de amistad no son un negocio en donde te tienen que devolver lo mismo que has dado.
Semana para que la alianza con lo divino, o quienes viven en lo divino, se manifieste concreta y poderosamente. Aparecen señales contundentes que los espíritus que te rodean dejan huellas evidentes para que puedas decidir correctamente. No significa que eres guiado por espíritus que ven tu devenir, sino que aparecen cuando tomas decisiones que te llenan de nobleza y satisfacción. Lo divino sólo desea que decidas en paz y conciencia, y de esa manera se activa la comunicación con quien o quienes están para hacer de tu sensibilidad un mar de revelaciones que te asombrarán para el gozo permanente.

Semana del 1 al 7 de octubre

Semana para sentir el temblor dentro del huracán y saber que estás recogiendo respuestas antes de tiempo. En cada desafío, tristeza, tormento, sorpresa o problema, hay una lección que se entrega de manera curiosa y a veces desgarradora. Y esta semana aprendes lecciones importantes que son piezas claves para dar pasos en el mañana. Semana para mirar hacia dentro y saber que no es la riqueza, sino el valor lo que hace que seas valeroso, y cuya esencia es la comprensión amorosa de elevar los ojos al alma lo que te nutre de experiencia relevante ante cada suceso que, por difícil o simple que sea, trae letras de sabiduría que son el verdadero tesoro.
Semana donde los detalles hacen la comprensión del valor. Cada acto valeroso está lleno de sentimientos de bondad y de comprensión del talento que tienes para transformar lo que está en estado natural para darle una mirada de elaborado. Semana donde eres transformador y aportas esa verdad, esa experiencia, esa sensibilidad y ese cariño al hacer que los detalles brillen. Esto hace que sea una semana afortunada en las actividades de trabajo, y si hay ganas de entregar tu destreza, el brillo de la riqueza aumenta. Lo que haces con sentimiento noble, trae la recompensa de alguna forma, porque no es el sacrificio ni el esfuerzo desmedido lo que crea el valor, sino esa mirada más de emoción mezclada con gusto o pasión lo que transforma el carbón en diamante.
Semana donde logras explicar que el amor es infinito y que su energía trasciende la materia. Aprendes que el amor puede cruzar fronteras de lo posible y hace que se vuelva sutil. Semana para ir hacia lo profundo, lo mágico y lo a veces inalcanzable en los sentimientos. Pero primero debes tener el diccionario de esos sentimientos en tu corazón para que éste se vuelva un gran radar de la hermosa sensación fuera de ti. Nadie puede entender el lenguaje del amor si no tiene las palabras de amor hacia si mismos dentro de sí. Y es una semana donde se vive para amar de alguna manera. Y amar no es alegría ni tristeza, amar es amar, haciendo que nuestras posibilidades o nuestras frustraciones muestren la potencia o impotencia de alcanzarlo. En general, es una semana de comprensión del sentimiento que será importante para entregarlo después, ya sea en forma de vocación o a través de otro corazón elegido.
Semana de lo divino en su total manifestación. Y lo divino se mueve fuera del tiempo, donde eso llamado Eterno comprendes que siempre ha estado contigo y seguirá estando de manera incondicional. Te rodeas de ángeles que llegan al planeta por estos días y traen evolución que puedes sentir cuando respiras profundamente en conciencia. Semana para ser uno con ellos junto al plan que toca el alma, porque el alma a veces hace sus asuntos que te deja sin explicaciones y desafía las leyes de la magia. Y es allí donde eres súbdito del Ser Superior, que en su universo, caminas de la mano junto a otros que vinieron contigo a vivir esta realidad, latiendo paso a paso en un eterno respirar del día y la noche, para ser esa estrella que ilumina la ilusión, el sueño y la compasión que da sentido de vivir, y da hermosas razones para también morir.

Semana del 24 al 30 de Septiembre

Semana con dolores imaginarios y risas pasajeras. Pero sobretodo, semana de abundancia y buenas ideas que, al aprovecharlas benéficamente en ti mismo, sientes que sumas a tu gran idea, tu gran proyecto o tu gran sentir. Semana donde comienzas a comprender que al no tener un proyecto personal, tu gran definición de conflictos con los demás es que hablas de ayuda y de colaboración, de amor y bondad, pero no haces nada por ti mismo, y los demás no saben cómo hablarte ni admirarte porque esperan tu revelación, tu camino y tu vocación. O al contrario, el poco entendimiento o confusión se debe a que poner la atención sólo en uno hace que el otro no tenga mucha participación, o no como lo quieres.

Semana donde la energía exige fuerza de guerrero para ir tras lo soñado. Sólo te mueven los sueños y no las buenas intenciones. Momentos de apremio son compensados con logros y recompensas que demoran unos días. Tener claridad ayuda. Es el valor de simplificar los pensamientos y centrarse en lo que importa, sabiendo que deben haber millones de elementos que giran alrededor. Enfócate en lo simple y persistente y no en divagaciones ni diagnósticos que ya no caben en las carpetas de análisis. Acutar desde el centro de la claridad.

Semana para dar vuelta la página o cambiar de libro si fuera necesario, en situaciones que te abrumaron en el pasado. Pasado, pasado está. Todo lo nuevo es un nuevo mapa a ser navegado. Los mapas se dibujaron en el pasado para ser revisitados y desafiados en su perfección. Nunca el mapa será la verdad, sólo un dibujo de quien visitó por adelantado tus paraísos y tus demonios, pero al final están allí para guiarte. Semana donde te atreves a desafiar lo escrito para encontrar nuevos tesoros que están a la vista. Vas aprendiendo que de tesoros funciona la voluntad y en los sentimientos, en los negocios, en los emprendimientos y en lo que te importa, aparecen nuevos desafíos producto de tu curiosidad. Te preguntas si el valor es sostener lo que tienes o es lo brillante que está después de la tormenta. Semana para intentarlo y probar algo de lo nuevo. Sólo sabes que el sol brilla para poner atrás tu sombra.

Semana para callar un poco en busca de nuevas palabras. Semana donde amamos en silencio en busca de nuevos poemas, nuevas aventuras y nuevas formas. Ya es tiempo de probar lo nuevo y saber que el amor crece con las novedades y no con las reiteraciones. El amor se muere cuando quieres que sea como antes. El amor vive cuando asumes que todo se transforma y el aceptarlo es la manera de renovarlo. No necesitas seber los detalles de lo que sigue, sólo el aroma a flores que ya te seduce. Es más de atrevimiento que de certezas. Semana de amores que mudan a nuevas profundidades o sinceridades que harán temblar la realidad, pero la nueva, porque la antigua sólo es leyenda. El amor vive de pasión y no de cuidados. El amor vive de sueños y no de costumbres. Nada está dicho y nada será como ayer.

Semana donde los rituales son en el plano coridiano. Nada más sagrado que vivir eternamente en sensación de lo divino. Hasta el tráfico y sus desesperanzas, hasta las deudas o la rutina trivial: todo merece ritualizarse. Y no eres más si enciendes más velas o inciensos, porque lo espiritual no es la decoración, sino la esencia, por lo que obliga a que la sensibilidad nazca de ti, florezca en tus deseos, se manifieste en tu mover y se viva en tu melodía interna. Ser espiritual es quien va por esas verdades investigando constantemente, porque de letanías la ignorancia te ha abrumado separándote de lo real, porque es en lo real donde te descubres divino y no en medio de los templos o lugares de ceremonias. Eres tan importante para ti, que esta semana hayas nuevas curiosidades, nuevas revelaciones y nuevos caminos tan reales, que llenan de luz todos los aspectos de tu vida.

Semana del 17 al 23 de septiembre

Semana donde se te presenta la gran pregunta en todos tus aspectos que rodean tu presente ¿eres responsable de lo que concluyes, opinas, observas o mejoras? Ser responsable es hacerte la pregunta de cuánto de lo que ves en los demás, tu has participado en aquello, y saber que hay una parte que hiciste o dejaste de hacer para que el presente se mueva de determinada manera. Semana donde asumes tu parte con conciencia, y comprendes que decides siempre por los demás y no por ti, que complicas el presente sólo para destacar tu opinión. Opinar, criticar o mejorar merecen una reconsideración de tu parte para hacerte cargo de lo que impactan los sucesos cada vez que intervienes.
Semana para evitar participar en laberintos. Semana para dejar que sucedan los hechos y observar como testigo, tal vez para evitar contaminar el fenómeno, o no destruir más lo que acontece. La observación es la manera de mantenerse lejos del juicio, porque cuando haces juicio, tiñes de colores propios los sucesos, confundiendo, influyendo o moviendo los elementos que no deben ser movidos. Así, actividades, proyectos, negocios, iniciativas se van entorpeciendo. Semana para permitir que sucedan las cosas para que las observes en sus detalles, en silencio, en armonía y con mirada compasiva. Semana para no rendirte, sino observarte en cada parte del proceso y entender que es tu responsabilidad limitar o evitar tu influencia. Dejar de hacer, o dejar de opinar, hará que lo que te interesa llegue a un resultado. Permítete permitir.
Semana para tener sentimientos para dar a quien te da amor. Pero dar no es responder con la misma moneda, sino dar lo que está en tu parte. En el sentir, eres protagonista del momento y tomas participación dando lo que tienes: si tienes alegrías, las compartes; si tienes bellezas, las compartes; si tienes cuestionamientos, los explicas para compartir y aceptar otros puntos de vista. Para ello, debes entender que el otro no debe pensar como tu, sino que hará su aporte desde donde ese otro ver, percibir y sentir. Cada entrega está llena de amor, sólo que cada uno entrega lo que tiene.
Semana para entregarte al silencio, a la sensibilidad, a la ganancia de perder, o a la pérdida de ganar. Ceder, comprender, observar requerirá de todo tu esfuerzo en tu definición de amor, pues puede que el amor para ti sea hacer por el otro. Aquí no se necesita tu actuar, sino tu comprensión, que eleves tu mirada más allá a lo que crees para entender que hay otras maneras, otros pensamientos, otras razones que van más allá del hoy, sabiendo que te harás responsable de ti, de lo que opinas, piensas y haces. Entonces, ama, pero desde ti, sin esperar recompensa. Actúa, pero tal vez no haciendo nada, sino permitiendo que la vida se manifieste, se muestre, se exprese en toda su dimensión para ganar visión. Nada más sagrado que el silencio y la quietud para saber que te vuelves responsable sólo al observar todo lo que sucede a tu alrededor.

Semana del 10 al16 de septiembre

Semana para sentir cómo florecen tus flores en el jardín de tus proyectos, tus expectativas, tus ambiciones y tus sentimientos. El orden llega a tu vida a través de la Luna Nueva y ayuda a organizar lo que caótico viene circulando a través de tus actividades. En estos días, tomas conciencia que las heridas del pasado son sólo memoria y narración para advertirte de lo que no sucede. Ya no te espera el ladrón en la esquina aquella, y ya no están los que compartiste momentos gloriosos en la casa de la niñez. Ahora estás tu, tu presente, tu verdad y tu gran momento junto a tus recuerdos que esta semana otra vez aprendes a desligarlos del presente para que sanes mediante la explicación de que hoy estás bien, porque en verdad, estás bien.
Semana para entender que los pensamientos críticos sólo te hacen preguntas que te llevan a que elijas lo que quieres ver. Elige ver lo bueno para que entiendas que anteriormente elegiste este presente. Hacerse responsable del presente hace que seas condescendiente con tu capacidad de elegir. Y de esa manera, aprendas a elegir momentos gloriosos por sobre los pedidos de quienes esperan de ti. Podrás ayudar y facilitar la vida y los proyectos de los demás si tu estás primero en perfecto estado y orden. Nadie quiere ser rescatado por quien se hundirá con él. Sin embargo, ver lo bueno te obliga a saber elegir entre lo que te alegra y la fantasía. Lo real siempre tiene caminos visibles donde tu te ves caminando. La fantasía siempre depende de otros. Cuidado con elegir caminos llenos de condiciones que no puedas determinar como propios. Cuando tu vida depende de otro, es el otro quien determina por ti. Aprende a decidir por ti y no que decidan por ti.
Semana para instalar el romanticismo a través del compartir tus experiencias. El amor se nutre de ilusión pero también de admiración. Saber escuchar las vivencias del otro hace que descubras elementos que admiras de quien amas. Escuchar es la clave para amar, porque a través de la vida del otro, admiras lo que te cautiva. Amar no es atraer atención ni cuidar del otro. Amar es admirar las proezas de un guerrero o la astucia de una doncella. Y el escuchar ayuda a comprender que el otro tiene vida, el otro tiene valores, tiene actividades tan independientes como las tuyas. Y que el amor se nutre de las valentías y curiosidades que se vuelven anécdotas para compartir y disfrutar. Semana para aportar desde el conversar lo que te anima en la vida, lo que te inspira, lo que te mueve, porque los victimismos no motivan a nadie, a excepción de los que sólo quieren cuidarte, y cuando te cuidan, uno queda de guardián y el otro de vulnerable, y el amor de pareja nunca se construye en desequilibrio, sino en igualdad.
Semana para sentirte valorado por quien ha confiado una responsabilidad o te ha encargado una misión. Y es porque todo está equilibrado por la perfección y las ganas de hacer el bien. Pero quien se aprovecha, quien acorta con engaños, quien utiliza malvadamente sus influencias, quien interactúa con rencor, la energía se devuelve con creces, llevándote al punto de comienzo. Mejor conocer el origen de tus emociones que motivan el logro esperado, porque quien con rabia o envidia comienza, acaba por parecerse a su enfado, y sólo lamentará lo que no sucede a su favor, consumido por la ceguera de las lecciones que ha dejado los momentos vividos, y sobretodo, autoengañándose con explicaciones que sólo lo justifican, o peor aún, victimizándose de la desgracia y el mal trecho vivido a causa de maleantes socios, amigos, compañeros o desconocidos que sólo caminan con ilusión, sonrisa y ambición amable, valores contagiosos, pero negados por quien quiere ser recogido o llevado por las causas ajenas en vez de levantar vuelo a través de sus propias fuerzas. Deja de depender de otros, para hacerte cargo de lo que debes, de lo que quieres y de lo que deseas en armonía contigo y con todos.