Te contaré el cuento de la perla: En el fondo del mar vivía una ostra temerosa de los pescadores. Un día vio una perla solitaria. Se dijo la ostra que si se acerca lo suficiente a la perla, los pescadores bajarán hasta el fondo del mar y cogerán la perla, librándose de ser capturada. Llegó el día en que los pescadores descendieron al fondo marino. Y los ojos de estos buzos estaban en ostras y no en perlas, por lo que la ostra, fue capturada y todo su esfuerzo de acercarse a la perla con tal de no ser capturada, no sirvió de nada. En el fondo del mar, hay una perla, una preciosa perla, esperando pescadores que busquen riquezas, que busquen perlas… y no ostras.
Te observo mirando equivocadamente por el espejo, aquello que crees del futuro. El futuro no se parece a lo anterior, por lo que sabrás que caminas a él cuando no reconozcas nada de lo que ves en el presente. Intentarás negociar, reconocer posiciones, entender el comportamiento del dinero, la lógica social, el comportamiento de los más jóvenes, y no reconocerás sus abruptos comportamientos, mientras insistes en llamar evolución al lógico paso siguiente, según la vida anterior. Y no es así. Es un momento donde nos llenamos de rabias, críticas, reclamos, condiciones y valoraciones equivocadas del presente, porque seguimos evaluando el cotidiano con ojos de ayer.
En la naturaleza, las evoluciones son posteriores a necesarias catástrofes para crear condiciones de crisis y decidir todas las adaptaciones que sean útiles para aclimatarse a las nuevas formas. La evolución o transformación no siempre es una luz más intensa del mismo color, o un grado más en la escala de lo obvio. Es más, todo aquello obvio del pasado nos trajo a este presente, concluyendo que todo el orden propuesto por lo tradicional, conservador y metódico es hoy parte de la ceguera y la confusión, más allá de una referencia.
Me preguntan muchos ¿dónde está aquello conveniente que nos dará bienestar y traerá progreso? Y la única respuesta que me atrevo a dar con certeza es que, el tesoro de sabernos en un camino de futuro, prosperidad y beneficencia, está fuera de la caja obvia y tradicional. Entonces, insistir en caminar lo obvio nos responde desde el pasado para encontrarnos con el pasado.
Tal vez crees que estudiando para enseñar lo que has hecho toda tu vida sea una buena decisión. Tal vez crees que perfeccionando o actualizando contenidos de tu actividad consigas renovar la validez de tu presencia en donde has vivido por mucho tiempo. Tal vez creas que una buena idea sea cambiarte de trabajo a las mejores empresas del momento en la misma industria para progresar con mayores desafíos y creyendo que estarás más estable.
Lamento decirte que lo estable de mañana es el movimiento perpetuo en una transformación permanente, haciendo de lo incierto una constante de estabilidad. Tal vez, la mejor idea es plantearse seriamente que se ha acabado el presente donde habitas, y que vives el fenómeno de la cuchara. ¿Lo has oído hablar? La cuchara ha llegado a su máxima evolución donde no habrá otra forma de hacer cucharas para que cumpla su utilidad. Entonces, los fabricantes de cucharas sólo hacen cucharas sin proponer nada nuevo en el mundo de los utensilios para la alimentación, porque la cuchara es el fin de una evolución.
Tal vez tengas que mirar tus hobbies, tus pasiones, tus entretenciones. Tal vez tengas que mirar a los delincuentes cómo han dejado de robar bancos con escaramuzas, para pasar a estudiar la tecnología en profundidad para intentar robarlos desde la informática. Tal vez tengas que ver cómo hay quienes han cambiado radicalmente de camino porque su camino sólo le ofrece más de lo mismo —o ya no le ofrece más de lo mismo—, teniendo que buscar en sus pasiones la actividad siguiente. Si has trabajado toda tu vida en la industria del papel, y te has especializado en papeles, pero los tiempos dicen que es un negocio que está en crisis porque las personas no usan papel, llega el momento de mirar tus hobbies y tus colecciones para encontrar respuestas fuera de la caja, donde lo atrevido es entender que es allí donde está la respuesta que buscas, porque en tus hobbies y tus entretenciones tienes tanto entrenamiento como en tu vida profesional, que llega el momento de imaginar que allí hay respuestas. Y puede que descubras que has coleccionado perfumes y sabes mucho de ellos, de sus aromas, sus orígenes, sus composiciones, sus autores, sus tendencias, sus envases, sus usos variados y tantas otras cosas, que ahora sabes que allí, fuera de la caja, fuera de lo obvio, está el desafío de transformar esas enseñanzas en aquello que se vuelve un lugar inicial de una nueva trayectoria.
Te veo haciendo el esfuerzo que hace la ostra por alcanzar la perla para mantenerse válida y viva en el fondo del mar, cuando los tiempos a todos nos pide esa capacidad de soñarnos e imaginarnos fuera de lo anterior para ir hacia lo insólito y asombroso, fantasioso o disruptivo que nos devuelva la fuerza con el atrevimiento y el coraje de creer en nosotros mismos, porque el ayer sólo tiene nostalgias de quien fuiste en la caja de los recuerdos, cuando el que serás necesita de su añoranza y tu fuerza para atreverte a salir de la caja donde acaricias tus recuerdos.

Me gusta leer tus comentarios y poder conversar por email. Puedes enviarme un mensaje a farayaurquiza@gmail.com