¿Valor o gasto?

Muchas veces me preguntan cómo fue que aprendí tanto, dónde está el curso que me enseñó esos detalles para colaborar con los demás, cuál es el libro que resume el camino para aprender el Sentido de la Vida. Simplemente aprendí que hay dos caminos posibles: uno, donde nos acostumbramos a gastar, y que el gasto sólo ofrece satisfacciones momentáneas en medio de nuestras necesidades —que algunas pueden volverse experiencias significativas—, y otras veces invertimos en valor, cuando aquello deja huella para toda la vida, como la educación o una joya.

Elegí el valor. Un día salí al camino en busca de quienes pueden responder mis preguntas. Y hay que dedicarse. El camino no tiene respuestas inmediatas, sino una que se suma a otra, volviéndose una decisión de vida el estar permanentemente buscando, sabiendo que nunca se llega a la respuesta final. La curiosidad se vuelve la gran satisfacción de por vida para sólo suspirar de voluntad en el siguiente inicio.

Mis maestros son las joyas que fui encontrando, donde la gran lección no son sus lecciones, sino que a través de sus aportes aprendí a creer en mi, y saber que mi vida se ha ordenado en todas sus lecciones que no son mías, sino de ellos, y que sus revelaciones me asombran interiormente, obteniendo paz y plenitud de saber que mañana tengo otra gran motivación por responder más preguntas.

Escribo para dar lo que aprendí. Resumí el año 2016 las lecciones de una gran maestra: Alda, una Guardiana de la sabiduría y el sentido humano, que vive en el Lago Titicaca, y que por estos días, publico el segundo libro dedicado a la profundidad de sus conocimientos acerca de lo relevante de la vida y cómo este nuevo ser que se llena de incertidumbres ante la vida cambiante, se mueve entre los años 2020 y 2034, haciendo una visión de cómo y en qué nos transformamos como humanidad y como seres individuales.

La inversión ha sido inmensa, donde sólo llevo satisfacciones de poder dar lo que me ha hecho crecer, madurar, reflexionar, y creer lo que me transformo hacia tiempos muy diferentes, haciendo del sentir con la mente y el pensar con los sentimientos una manera de aumentar el valor de todo lo que creo y lo que terminaré de ser en el mañana.

Me gusta compartir para también el que puedas compartir tus ideas conmigo. Puedes escribirme y mantenemos una conversación por email a farayaurquiza@gmail.com