Sé que no te importa

Se que no te importa. Y hay días donde se siente con mayor presencia tu ignorar. Y esos son los espacios del tiempo donde me permito hacer lo que quiero con la guía de mis deseos por delante. Y se que no te importa. Y allí es donde hago una lista de cosas que tengo que hacer, pero también hago la lista de lo que me gustaría hacer. Y primero lo que me gusta, porque con el sabor del ánimo, realizo la primera tarea prioritaria de los deberes. ¿Qué sería del mundo sin esa sensación de agrado y placer? ¿Qué sería de todos nosotros si olvidamos llenar las emociones primero, para luego las obligaciones? Se que no te importa, pero tengo que decirte que sólo las máquinas hacen listas de prioridades y las cumplen en secuencia hasta el final. Lo humano se gobierna por emociones, y nunca aprendimos de ellas porque las consideramos un problema, cuando justamente son la guía esencial de tu equilibrio, como son el sensor que nos da el clima de tu grupo humano, de tu clan, de tu comunidad.

Son días donde todos pasamos por conversaciones con ese otro yo que vive dentro. Pasamos por esas preguntas y también por las satisfacciones del que va dentro queriendo más de lo que has vivido. Y a muy pocas personas le importa esto, porque lo da por natural y sin importancia, pero esa conversación con uno revela las emociones desatendidas que luego se vuelven furia, frustración y melancolía. Cuando podemos hacer hasta de lo más desagradable, algo amable para luego volver a lo sabroso. Y se que no te importa mucho porque probablemente no es medible el desempeño emocional, pero si tiene peso y forma cuando estás por las mañanas del lunes sin querer levantarte, luego de un fin de semanas donde no pusiste atención a tu conversación interna.

Se que no te importan estas reflexiones que podrían darte un trozo de lo que te completa, pero ya que has llegado hasta acá, observa a tu jefe, a tu líder, a tus parientes mayores, a las autoridades, y pregúntate si se ven plenos y contentos en lo que hacen. Algunos sí, porque hacen lo que los realiza, pero otros se ven rodeados de obligaciones que no quieren hacer, y condiciones físicas que nunca imaginaron vivir, que los aprisiona, los limita. Y ya que no te importa todo esto, te quiero decir que justamente en todo lo que no te importa por causa de seguir parámetros de medición del éxito y la competitividad, es justamente lo que hace que tengas tanto desánimo y tanto cansancio, tanta opinión pesimista que realmente creas el pesimismo. Y como no te importa, probablemente te reúnes con otros que están en la misma manada caminando como ovejas, cuando podrías ser el lobo que observa con deleite su siguiente banquete, no porque se llena de crueldad, sino porque el lobo nació para saciar sus placeres primero, para luego cumplir sus obligaciones.

Se que no te importó nada de lo que dije aquí, pero prefiero que seas lobo, de aquellos que viven en sus deleites, para luego entender que el orden, las prioridades y las obligaciones van después del helado de chocolate con crema que te comerás esta tarde. Notarás que el orden es parte del placer, cuando pones el placer primero y la madurez después.

Puedes escribirme para comentar esto. Puedes escribirme para saber cómo te puedo ayudar a ordenar el presente, y claro, ordenar el futuro. Escríbeme a farayaurquiza@gmail.com