Ya sentimos la calma de días frenéticos con esto de sentirnos sobredimensionados, para entrar en un período de claridad, y ya sin exageraciones. Y descubrimos que sí hay caminos y suerte en lo que hemos caminado. Continúa ser un buen tiempo para quienes ya descubrieron que no llegará lo que suponemos, pero lo que fabricamos con nuestras ideas y voluntad, comienza a moverse lentamente. Nada es tan terrible, pero nada es tan grande. Y aplica también a los sentimientos y a las amistades, que están en la misma sensación y no nos necesitan para construir sus destinos. Por lo que la amistad y el amor va siendo cada vez más intenso desde el amor propio, pero no desde el ego, ya que la mayor parte de agosto fue el ego quien creó conflictos y confusiones. La claridad es esa intuición de sentir que hay una fuerza que nos lleva. Si dudamos, se quiebra la fuerza de la abundancia y alegría. Si creemos, nos conducimos por aquello que sólo tenemos que dar tiempo para que construya sus condiciones. También, son días para entender que nuestra desesperación y enojo interno por asuntos del pasado que no cambiarán, hizo que tratáramos despectivamente o dimos instrucciones en vez de agradecimientos a quienes con buena voluntad colaboraron en asuntos. Debemos dar las gracias y no cobrar con mandatos a quienes sólo quisieron lo mejor. Ahora, con la calma, nos vemos más lejos de quienes pueden colaborar y nos quieren. Creamos heridas y no le dimos importancia. Ahora sentimos la consecuencia de aquello. Los buenos días ya se sienten, cuando devolvemos lo que ofendimos, y nos devuelven lo que nos deben. Ya hablaré del dinero y del amor en el nivel suscriptores.

Me gustaría saber si estos Pronósticos de la Semana te son útiles y qué temas te gustaría que considere para la próxima semana. Puedes escribirme a farayaurquiza@gmail.com