Semana del 11 al 17 de Agosto


Esto es un resumen de estos tiempos, ya que más información encuentras en el nivel suscriptores. Pero tengo que contarte que es tiempo de la sabiduría del tener. Tener menos hace que ahorremos energía al momento de cuidar. Pero de lo menos, lo mejor, terminaría esta frase en un agosto muy íntimo y de sabiduría que despierta en nuestro interior. La abundancia está por todos lados, y es cosa de inventar qué hacer con ella para que pueda estar en nuestras manos. Es el hacer por gusto de hacer. Son tan buenos estos tiempos, que posiblemente tengamos que encontrar la abundancia en nosotros mismos y no en quien tenga un espacio para nuestra participación. Notarás que las ofertas que te rodean no son para ti. No hay más en tiempos de cambios repentinos, especialmente en el mundo laboral. Por eso, lo grande está en lo que harás crecer desde dentro hacia fuera de ti, tal vez sin un objetivo, sino proponerte algo que el gusto con que lo realizas atraiga a quien dará mucho valor a aquello que sólo tu sabes cómo te hace bien. La intuición tiene nuevas maneras de encontrar conciencia y caminos, soluciones y sentimientos, que nos devuelve el atrevimiento a tener coraje y acción. Y parece que no hay más que eso, y eso tan poco, es inmenso. ¿O esperas que alguien lo haga por ti? También, la acción del miedo nos detiene, y sólo nos dice que estamos muy atentos a lo que sucede fuera de nosotros, cuando hay en nuestro interior un gran plan, o al menos la fuerza para permitirnos equivocarnos. Cuanto más miedo, hace mejor el momento para atreverse. Sólo nos espera un tiempo donde nos reciben con buenas intenciones. Los sentimientos buscan pasión, y posiblemente la pasión por si sola lleve a las frustraciones de mañana. Porque es tiempo de sentir y de sentimientos. Y llega la fuerza del comprometerse, primero con uno, para luego saber que tenemos algo para dar. Sin dar no hay amor. Agosto está siendo melancólico para quien no le gusta la reflexión profunda por miedo a escucharse a sí mismo. Pero habrá menos ganas de salir y divertirse, menos energía para sacudirse y callar la voz interior que sólo te pide que te quieras y que hagas para ti. Por eso no duermes bien. Por eso te sientes en el punto de insatisfacción. Por eso insistes en los otros, en apuntar con el dedo, en esperar lo que alguien debe traerte, cuado eres tu quien debe ir a buscarlo. El merecer es un estado que se mide y no un sentimiento que se siente. Y para merecer, primero deja de creer que tienes que pagarte, porque el amor no se vende por kilo, sino es un sentimiento que se hace crecer por dentro. La mente habla de ti, de lo que sientes realmente. Te dirá que tienes el tiempo y el poder de salir de donde estás y tener un sentimiento por el plan que construyes. No vas a ciegas, llevas el coraje contigo. No hay obstáculos, sino intenciones que has temido desde siempre. Sólo ilusiones cuando ahora crees en ti. De eso se trata.