Semana de sensibilidad, donde podemos dejarnos invadir por lo que nos rodea, contagiándonos con el ánimo social. O podemos ir hacia dentro donde tenemos mucho que ordenar y crear, para decidir los siguientes pasos. Estamos en esos tiempos donde nos es fácil creer que la realidad es lo que nos rodea, cuando lo real es lo que vamos creyendo, sintiendo y creando por dentro. Y nos invade la fatalidad de las frustraciones y no la belleza de lo que creamos. Es una semana donde suponemos demasiado y creamos comentarios ambiguos con tal de tener tema, cuando lo que hacemos es sembrar dudas y tormentos, en vez de callar y observar lo bello. Las fortunas no están detrás de las dificultades. Están detrás de la belleza que creamos. Por eso, es un gran momento de sacar fuerzas y ponerse a trabajar en lo que nos alegra.
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Es un buen tiempo para construir un gran proyecto, como también para cambiar algunas cosas que mejorarán nuestra vida. Pero tendremos que ser tenaces porque es fácil caer en la tentación del pesimismo que nos rodea. Si esperas ganancias, progresos, estabilidad o conquistas, tendremos que esforzarnos, movidos por las ganas internas, y no por los sacrificios externos. Esto lleva a que sea una gran semana para renovar sentimientos, y demostrar que sentimos de verdad. Es una gran semana para tener la osadía de proponer lo difícil, pero nuestro ánimo cambiará la disposición de los demás. Nadie hará nada por nosotros. Somos nosotros los que tenemos que dar el primer paso. Los negocios como los sentimientos, esperan atrevimiento y no suerte. Porque la suerte la llevamos dentro, y se expresa como energía y no como destino. Tal vez creemos demasiadas fantasías con respecto al progreso, pero lo único que esta semana se nos demuestra, es que avanza quien cree en su fuerza, porque hablar mucho, prometer o reclamar nos debilita. Ya sabemos que la fuerza se pierde por la boca.
En el Plano del dinero, es una semana para medir el tamaño de nuestras proezas… (nivel suscriptor)
En el plano Sentimental, es un momento para callar para amar, porque el amor no son promesas, sino actos… (nivel suscriptor)
En el plano Vivencial, aprender a vivir como si todo fuera nuevo otra vez… (nivel suscriptor)