Semana de negociaciones, donde el primer acuerdo es con uno mismo, al alinear nuestras ideas con nuestros actos, ya que no exigimos a nosotros mismos lo que exigimos a los demás. Luego, las negociaciones abordan acuerdos y conversaciones donde florecen informaciones nuevas que permiten comprender las emociones que se han mantenido en oculto acerca de las profundas motivaciones y fastidios, tristezas y ambiciones para hacer o no hacer, decidir o no decidir. Una cuerda tiene dos puntas, donde una historia, una excusa, una conquista o un fracaso tiene siempre dos versiones. Allí aparecen las negociaciones para coordinar las versiones que permiten construir y avanzar, a pesar de nuestras diferencias, pero centrados en lo posible que permite y evoluciona. Esto es bueno para enfrentar obstáculos y conflictos que están trabando el progresar de nuestras actividades. Como también es un buen momento para las sinceridades en la pareja y las amistades, siempre y cuando no se vuelva una actuación de victimismo para ganar a través de la creación de la lástima. Porque la manipulación se paga muy caro por estos días al no respetar las reglas de los acuerdos, porque la exageración o la distorsión de las emociones provocan desequilibrio en los que nos escuchan o a los que escuchamos. Será mortal y contraproducente.
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Por otra parte, son días donde suceden curiosidades, misterios y confusiones que podríamos atribuir a la presencia divina o mágica en algunos asuntos, donde por un lado, la pérdida o la rotura de algunos objetos o dinero, aumente los misterios de nuestra vida cotidiana. Posiblemente en 3 a 5 semanas más entenderemos las buenas consecuencias de algunas desgracias o extrañezas. Y finalmente, estamos favorecidos e impulsados a nuevas amistades en nuestra vida personal, y aliados en nuestra vida activa, que permiten facilitar nuestras actividades. No traen la solución pero sí la facilitación de ideas y herramientas que tendremos que decidir y actuar con vehemencia. Tal vez, estos encuentros no se orientan hacia donde nuestros caprichos se sienten cómodos o respetados, pero parece que insistimos en lo que no es, cuando estas nuevas personas vienen a iluminar los nuevos caminos desconocidos, aunque no parezcan luminosamente convenientes.