Es un gran tiempo para reparar nuestros errores o caminos confusos, ya que es evidente que hay asuntos que no funcionan, que no se valoran, que no rinden o que niegan la abundancia. Esto nos hace despertar el sentimiento de revolución, de frustración social y de inconformidad que, mientras no luchemos por un sueño, sólo es reclamo de insatisfacción. Y a veces es necesario que la revolución comience sin un sentido concreto para matar un pasado que nos incomoda en el fondo de nuestro corazón. Pero en el fondo, son buenos tiempos, a pesar de las formas revolucionarias que nos invaden en lo colectivo. Ese encuentro con la sinceridad es una gran noticia si sabemos usarla como una guía para las aventuras que iniciamos en los siguientes tiempos. Pero la aventura es un primer paso de algo que puede volverse grande y benéfico si encuentra el espacio en nuestra vida y en nuestro corazón, muchas veces lleno de obsesiones y terquedades de querer algo que ya sabemos que se está alejando, se está perdiendo, o nunca quiso estar con nosotros. La gran noticia es aquello que perdemos con conciencia para dar paso a lo que llega a nuestra vida.
Siempre hay más pronósticos, profundos y lleno de detalles en nivel suscriptor
Se abren unos días donde evaluamos los valores con que vivimos. Posiblemente, hay aspectos donde hemos aprendido que la corrupción, el robar, el engañar, apropiarse lo que es de otro, o el crear miedo y tormentos a los demás, discriminando y separando a las buenas personas sólo porque son diferentes a nuestra piel, a nuestra raza, a nuestras creencias o nuestros fanatismos, ha ayudado a perdernos en lo que no aprendimos en casa, rodeándonos de algunas personas que nos han llevado por fundamentos que hemos tenido que transar para pertenecer, en vez de aceptar con compasión lo que aún sabemos que es bueno separado de lo malo. Y posiblemente, son días donde tengamos esa chispa de comprensión de no tener la razón, de estar equivocados, de habernos perdido en valores ajenos, que nuestra mente negará para mantenerse en la conveniencia, pero lo sabremos en el corazón. Ya haremos algo con ello. Florecen emociones que favorecen la llegada del dinero y el amor, que siempre van de la mano. Estas emociones exigen nuestra madurez para no imponer ni exigir lo que necesitamos llenar o contener por miedo a perder. La pareja, los amigos del corazón y los cercanos están para recibir nuestro amor que damos sin preguntas ni permisos, porque la amistad es estar en las buenas y malas como una comunidad, y no como una transacción. Aquí observamos que aparecen emociones que nos parecen molestas, y sólo muestran nuestras adicciones a querer ser importantes, a querer ser adorados, a querer ser protagonistas de una historia que no hemos sido seleccionados para ser los héroes, sino los participantes. Es momento de madurar para que la pareja, los amigos y las personas importantes puedan tocar nuestro corazón luego de nosotros tocar el corazón de ellos. Somos nosotros los que damos el primer paso, y no los demás los que tienen que saber entender nuestras carencias. Esto último es válido para el dinero, por eso va de la mano a los sentimientos. Aunque no lo sepamos, fuimos entrenados para la pobreza y la carencia, creando las dificultades y las excusas para no tener lo que merecemos, porque si tuviéramos las abundantes recompensas, tendríamos la obligación de sentir plenitud y sentirnos orgullosos de nosotros. Y no sabemos sentir y aceptar aquello. Recuerda, tu brújula es lo nuevo que nos enseña y no lo antiguo que nos condena.

Donaciones
Agradezco tu donación que colabora y ayuda para continuar con esta labor
5,00 US$