Semana del 17 al 23 de Febrero

Mientras los colores y los pequeños brillos nos distraen, por nuestra espalda hay una confusión que se tensa y no consigues imaginar y dimensionar las implicancias para nuestra vida. Y no significa que sea peligroso o desagradable, sino que estamos distraídos y no participamos del lugar donde otros decidirán nuestros asuntos o aquello que nos afecta tangencialmente, sin poder tener el control. Como todo tiene dos lados, hay conveniencias que llegan con buenas bendiciones, ofreciendo abundancia, sentimientos y bienestar a cambio de algo que tendremos que pensar muy bien. Por el otro lado, tenemos que darnos cuenta que tenemos que crecer, aprender, ser conscientes que todo nos ha dejado rezagado. Sólo quien sabe que la distracción quita tiempo a lo importante, tendremos que estar en atención en dos lados a la vez. Todo lo tenso de estos días no busca tu destrucción, sino tu obediencia sumisa, gustes o no. Y no se trata de revelarse, sino de usar a tu favor las nuevas condiciones. Esto afecta tu economía, tus decisiones, tus sentimientos y sobretodo tus creencias, al darte cuenta que has apoyado por mucho tiempo lo que hoy juega en tu contra. Y tendrás que tener una opinión después de decepcionarte y construir tu nueva creencia. Por otra parte, la distracción trae buenas cosas, ya que son días donde conectamos con los sueños, la imaginación y el cuestionamiento divino, haciendo que nuestra sensibilidad aumente. Noches de sueños lúcidos, donde llegan mensajes y claves. Días de coincidencias y azares que responden nuestras dudas, haciendo o no el actuar o no de nuestro cotidiano. La intuición parece una voz que nos guía, obedeciendo con afecto interior a lo que se nos permite y lo que no. Nada de lamentos, porque toda casualidad, como todo accidente, lleva un símbolo en su interior. Por estos días tendremos que caminar por entre signos y señales más que por evidencias concretas. El dinero necesita activaciones, y hay fuerza para ello. Tendremos que dedicarnos con algo de esfuerzo por lo que deseamos y nos gusta. El sentimiento de amor de pareja en alza, propone sentimientos y no soluciones, porque quien ama opinando, sólo se vuelve un socio por conveniencia. Se alejan de nosotros porque opinamos e intentamos resolver lo que no nos compete. Finalmente, sentimos que son tiempos de paz, aunque la paz no significa el final a un conflicto, sino aceptar las diferencias. Cuando aceptamos, somos llamados a celebrar con el contrario, con el diferente, con el contrincante el nuevo comienzo que nos exige aprender a convivir con quien ha decidido algo que nos ofrece para avanzar, crecer, amar y decidir ahora nuestros asuntos. La tormenta trae agua para la sequía, lo que al conflicto trae madurez para el futuro. Crecemos.

Fernando

Donaciones

Agradezco tu donación que permite continuar con esta labor todas las semanas.

5,00 US$