Son días donde sentimos que la paz es importante, creándose a partir de horror del mundo. La paz comienza por uno, cuando dejamos de insistir en lo que queremos y permitimos en calma aceptar lo que es posible. Y aquello que se nos ofrece, es la señal de que estamos disponibles para el futuro que creamos. ¿Crearemos el futuro? La clave está en decidir por estos días qué futuro queremos tener, sin imponer nuestra imagen a los que nos rodean, porque cada uno construirá su mañana. Transitamos por el tiempo de la reflexiones, teniendo el diálogo interno para reconocer el espacio que estamos creando para hacer cambios. Resistirse o negarse, insistir, es una manera de aumentar los conflictos y la frustración interna, en vez de aceptar que no podemos ir contra un tiempo de transformaciones, algunas a la fuerza de tener que aceptar que no será como queremos. Pero allí radica la buena noticia, sólo que necesitamos actitud de aceptación y de creación. Aceptación, es entender que hemos esperado este tiempo para un conjunto de cosas, pero han cambiado las condiciones, en donde repetimos lo que negamos superar, o enfermamos porque algo tiene que cambiar. Y aceptar que no somos los mismos, es madurar y permitir madurar a todos a nuestro alrededor.Y creación es entender que hay un buen momento para dar vuelta todo, imaginar todo de otra forma, mirarnos realizar de otra manera u otras cosas, para permitir que madure aquello que será útil para los demás en el futuro. La forma no es relevante, sino que sea honesta desde lo que somos realmente, no lo que fuimos. Son días para cuidar el dinero. Atención con esto, porque entramos a unas semanas de contracción donde se postergan algunos proyectos y tendremos que aprender a esperar. También, tendremos que abrir nuestra caja de verdades para que nuestras versiones —sin caretas— hablen sus palabras, sin explicar, sino con honestidad. Nos esperan algunas provechosas conversaciones, donde no son las conveniencias ni las ventajas ni los caprichos los que se expresan, sino el presente que somos. Así, conversaciones sinceras con socios, familiares, amigos, pareja y aliados, permite limpiar de buena manera la forma transparente del cómo seguimos. Nadie quiere lastimarnos, sólo comprender el gran y diferente presente. No evitemos lo que nos hace bien, aunque tengamos la sensación de vulnerabilidad o de pérdida, para que aquello se transforma en ganancia.
Hay mucho más en el nivel suscriptores

Donaciones
Agradezco tu generosidad para poder continuar con esta labor.
5,00 US$