[Español] Semana del 6 al 12 de Septiembre

Semana para escuchar el llamado al orden. Gobernar nuestros impulsos y observar cómo nuestra ansiedad nos pide inmediatez, rapidez, enfrentamientos inmediatos, resoluciones, definiciones y respuestas concretas, en un proceso que es interior. Al interior de las organizaciones se conversan los siguientes pasos, y esperamos sigilosos las nuevas visiones e inspiraciones para continuar. Dentro de las empresas se escucha el llamado de la crisis y se toman medidas para cuidar y reforzar los anhelos. Dentro de los grupos de amigos, se conversa esta pereza y extraña quietud. Dentro de nosotros, nos enfrentamos a esa sensación de querer detenernos, pero a su vez, la comodidad del hacer nos confunde porque sentimos culpa de la quietud. No sabemos hablar con nosotros porque todo pensamiento revuelve el hacer o el no hacer. Esta vez, el pensamiento necesita sentir y sentirnos, para decidirnos y ser responsables con nosotros. Son días para madurar y decidir interiormente cómo seguimos, junto a quién, de qué manera y sobretodo, con qué sentido de vida. También es una semana para dar orden al dinero, a la comida, a lo que hacemos en forma automática, porque nuestras costumbres definitivamente esconden la evolución necesaria para mejorar nuestra existencia. Semana para darnos cuenta que elegimos caminos equivocados y que retroceder no está en nuestras posibilidades. Lo pasado y vivido ha quedado allí en un lugar de la memoria esperando que se inscriba en el libro de los aprendizajes. Pero en esta primera lectura de nuestro actuar errado, tenemos la fortaleza de entender que aquello equivocado será memorable y determinante para las siguientes decisiones. Decidir nos determina, y somos lo que decidimos. Pero la decisión necesita un actuar coherente en la vida, por lo que, aquello que no se ha trabajado pero ronda en nuestra cabeza, es la semana para hacer de aquello el primer paso del progreso personal.

En el plano material y del dinero

Semana para frenar los gastos innecesarios, o hacer las inversiones que proponen ahorrar. Semana para dejar de comprar lo que no necesitamos y tomar conciencia que el comprar es una costumbre en aquellos objetos o servicios que nuestra vida puede dejar pasar. El dinero es una energía que quiere que crezcas interiormente, ofreciéndose como un mediador entre la carencia y el gozo de la vida. La abundancia no es la riqueza ni las posesiones, más bien el tener a veces pone peso a la vida, sino que es esa sensación de agradecer y disfrutar cada detalle del presente, como dichosos, como satisfechos de tanta bondad. Esto es porque es una semana donde el dinero llama sutilmente a nuestra puerta, pero tenemos que estar atentos cuándo y cómo abrir esa energía.

En el plano sentimental

Semana para dar y ofrecer nuestra esencia y confesión a quien sabe cuidar y colaborar con nuestros propósitos y nuestros sentimientos. Es un momento para poner a atención en quienes revuelven nuestro sentir sin ofrecer aporte, o no dar señales de evolución. Estamos acostumbrados que la amistad y los sentimientos es acompañar y redistribuir la energía del lamento. Semana para dar ese salto importante y ofrecer pensamientos, experiencias de vida y alegrías que posiblemente sumen a nuestro momento y al de otros. Amorosamente, estamos en un tiempo donde damos y recibimos mucha amistad y sentimiento. Tal vez lo necesitemos y no sabíamos conscientemente. En soledad, el amigo interior necesita abrazar al amigo interior del otro que se dispone a dar lo mejor de sí.

En el plano espiritual

Semana para encontrar en el orden de nuestros espacios interiores la energía para retomar nuestros caminos espirituales. Son días donde en el orden encontramos la simpleza que nos da orientación y aliento de decisión. Lo divino va llenando nuestros espacios que purificamos con ofrendas: aromas, inciensos, limpieza y sobretodo, con buenas palabras. Semana para suspirar al aire, para agradecer lo mínimo y simple que está en nuestro lugar para el agrado. Son días de lentitud que se ofrecen para pensar en nuestro sentimiento, en nuestra vida, en nuestra eternidad. Encontraremos objetos perdidos que nos recordarán un sentimiento. Lo divino deja pistas en lo insólito. Saber leer las señales hace que un eterno lenguaje con aquello superior y magnífico que nos envuelve con su bondad y amor. Días para permitir sentir el abrazo divino que sólo quiere que descubramos nuestra serenidad. Sólo lo sereno es eterno. El alma camina por ese camino.

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